• No somos nadie

El ritual del fuego

Villa Allende se encuentra a sólo 20 kilómetros de Córdoba Capital. Forma parte de lo que se conoce como Sierras chicas, y entre sus diferentes atractivos hay culturales, históricos y naturales.


La ciudad es además, “capital nacional del golf”, según consta en el Boletín Oficial, y por ley N° 27462. Tiene hoy cerca de 27 mil habitantes que han elegido la Villa y sus alrededores, por el contacto natural, la variedad de aves y el bosque nativo típico de las sierras de Córdoba.


Imagen tomada en Barrio Las Polinesias, Villa Allende

No escapa al conocimiento de nadie, que Córdoba ha estado sufriendo en embate de focos de fuego, que llegaron a incendios de gran magnitud donde se han esforzado cerca de 350 bomberos, aviones hidrantes propiedad de la provincia, un helicóptero y cuanta herramienta han alcanzado los vecinos de las localidades afectadas en los días el fuego, sobre todo en La Cumbre, Punilla y traslasierra.


Muchos de estos focos se iniciaron solos por el alto riesgo en el que se encuentra la provincia y otros han sido intencionales, con el saldo de personas detenidas por ello.


Según LEY PROVINCIAL 8751 MANEJO DEL FUEGO


El Art. 4°: de la Ley 8751 indica que:

“Queda prohibido el uso del fuego en el ámbito rural y/o forestal………..”


Art. 5°:

TODA persona que tenga conocimiento de la existencia de un foco ígneo que pueda producir o haya producido un incendio rural o forestal, está obligada a formular inmediatamente la denuncia a la autoridad mas próxima, y está a receptarla. Toda persona física o jurídica que cuente con cualquier medio de comunicación, deberá transmitir con carácter de urgente las denuncias que se formulen.


Art. 79*. SERAN sancionados con multa de hasta cincuenta unidades de Multa (50 UM) o arresto de hasta treinta (30) días, los que sin causar incendios, prendieren fuego en predios urbanos o rurales, en los caminos y en zonas de esparcimiento – públicas o privadas-, sin observar las precauciones necesarias para evitar su propagación. La sanción será de hasta sesenta (60) días de arresto, no redimible por multa, cuando el fuego se prendiere durante los períodos en que el Poder Ejecutivo Provincial haya declarado la emergencia ambiental por riesgo de incendio.


Por esta ley, los habitantes de Villa Allende, como de todas las ciudades serranas deberían sentirse protegidos, sin embargo esto no es así.


Y es que en los barrios aledaños al centro de la ciudad, donde hay espacios abiertos con especies nativas, la gente, que tiene recolección de residuos, cumple el extraño ritual de tirar la basura en esos espacios, y no solo eso, sino de prenderla fuego.


Inmediatamente aparecen los focos, los vecinos llaman a las fuerzas correspondientes, policía, bomberos, policía ciudadana, en vano. Nadie viene No se aplica la ley y no hay ni siquiera cartelería que indique la prohibición de prender fuego.


En uno de estos espacios, el intendente de la ciudad Eduardo Romero, unos días antes de ser reelecto, inauguro una espacio de juegos para los vecinos, colocando dos arcos de futbol. No hay carteles que digan prohibido arrojar basura y mucho menos prender fuego.


Hasta ahora, la villa ha tenido suerte, porque los focos se auto extinguen ante la indiferencia de las autoridades, la falta de difusión del peligro que conllevan estas acciones y, como siempre, la falta de control y educación al ciudadano en sus responsabilidades.


Las quemas de basura llegan a veces a centímetros que especies nativas que según la época del año son un elemento de combustión rápida. Además del olor a plástico quemado, el humo negro, la explosión de aerosoles. A veces hay niños en esos basurales, juntando cosas, antes de las quemas-


Según los vecinos que las realizan, lo hacen para evitar la proliferación de ratas, sin comprender, que el ciclo empieza con la acumulación de basura y las ratas, no solo huyen del fuego, sin que para evitarles, el riesgo es el incendio total de predios de árboles nativos.


Poner cartelería, controlar, patrullar es obligación del estado, cumplir la ley, la obligación de todos los ciudadanos. El cuidado del ambiente empieza de manera domestica, impartiendo información y aplicando las multas y las sanciones que indica la lay.


Si esto no ocurre, el riesgo de incendio es permanente y de nada valdrá lamentarse viendo dantescas imágenes en los canales de noticias.


Ante cualquier foco llamar al 103


Imagen Portada de la publicación extraída de La voz del Interior


Por Alicia Panero

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