Historias de Fantasmas: La leyenda de Leonor Allende
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Historias de Fantasmas: La leyenda de Leonor Allende

Siempre será recordada como una de las personalidades femeninas más importantes de Córdoba, Leonor Allende de Buffo: interesante y completa, notable de escritora de la docta.

De todas las leyendas de fantasmas y presencias, de la Provincia de Córdoba, una menos popular es el de Leonor Buffo.


La Capilla Buffo, es el mayor símbolo de amor, erigido en Córdoba, Guido Buffo, científico, le rinde homenaje a su esposa e hija muertas. Un exquisito mensaje de amor, construido en 1940.

Un lugar misterioso, donde no faltan las leyendas de fantasmas. Pero vamos a su descripción, la información que nos brinda la página de Turismo de Córdoba, describe el entorno, el marco y su diseño arquitectónico.


Capilla Buffo


Dentro de la Reserva Natural, Hídrica y Recreativa Los Quebrachitos aguarda toda una joya arquitectónica. Se trata de la Capilla de Buffo escondida entre la vegetación en la ladera de un monte. Única en el mundo por su estilo e historia.


El mayor monumento dedicado al amor en la provincia, es esta estructura que se construyó en honor a la mujer, Leonor, e hija, Eleonora, de este artista, luego de ambas haber fallecido.

Rodeada de mucha naturaleza, resalta con su increíble estructura. Será necesario recorrer una escalera para llegar a esta capilla blanca cuya cúpula sorprende con su forma ojival.

Entre las curiosidades de su obra, en su interior, se observan múltiples símbolos y pinturas relacionadas a la astronomía, metafísica, la música y la filosofía. Estas fueron disciplinas a las cuales les prestó mucha atención Guido Buffo.


Altar y fresco interior


Su acústica e iluminación que particularmente singulares: basta mirar hacia arriba y contemplar cómo ingresa la luz por uno de sus círculos vidriados.

¿Otra novedad? Cuenta con un péndulo de Foucault que transformó a la capilla en un observatorio demográfico. Además, en las paredes, frescos renacentistas expresan un elogio a Dios, su familia y al intelecto, y en el exterior, su silueta simula la forma de los capullos de la flor del cardo santo.


En el mismo lugar, junto a la capilla, se encuentra la casa y museo de Guido Buffo. En ella se pueden encontrar obras de arte, fotografías y estudios científicos que le pertenecieron.

Algunos observan también elementos que tienen que ver con la masonería. Llena de símbolos y señales que grafican la historia de amor de un excéntrico personaje, Guido dedicó años de su vida para homenajear a su mujer e hija, quienes murieron víctimas de la tuberculosis.

Frescos renacentistas del cosmos y de pasajes de la vida de su esposa e hija son conmovedores mientras en el exterior se lee la partitura de la Quinta Sinfonía de Beethoven y la oración de Jesús en el huerto, según San Mateo.


Imagen nocturna Capilla Buffo


Hasta aquí, la presencia en obra del recuerdo de esas dos mujeres, que fueron para Buffo su inspiración.

En el libro “Leyendas Urbanas de Córdoba”, es una antología de Luis Alberto Luján, que recopila historias de misterios ocurridas a lo largo y ancho de la provincia de Córdoba.

Su autor, en una entrevista con Rony Vargas, destaco: “En este primer libro hay unas 40 localidades y dije vamos a ver qué apreciación tiene esto por parte de los lectores y logré que un dibujante de Villa María hiciera las ilustraciones de estos relatos”, apuntó.

“Barranca Yaco y la Galera Trágica”, “La novia de la laguna en el Cerro Champaquí”, “La Maldición del Cerro Colorado”, “Los Degolladitos de Córdoba”, “La cañada, lugar de fantasmas”, “La chancha en pena de Ischilín”, son algunas de las historias que erizan la piel de los lectores.

Además suma historias que tienen como escenario el Gran Hotel Viena, el Hotel Edén, el Cementerio de James Craik, el Hospital Psiquiátrico de Santa María de Punilla, el castillo de Etruria, la Capilla de Buffo y otros.



Escalera de acceso Capilla Buffo


Guido Buffo nació en Italia en 1885. Llego a la Argentina, en 1910, había realizado ya amplios estudios en Bellas Artes en Venecia y París. Además tenía un excelente manejo del italiano, el francés, el castellano y el latín. Fue pintor, arquitecto, astrónomo y músico. En 1914 se casó en Córdoba con Leonor Allende, con quien tuvo una hija. Al poco tiempo, forzado por el estado de salud de su mujer y su única hija, adquiere 30 hectáreas de sierra en un paraje cercano a Unquillo y traslada allí su familia en un intento por paliar los síntomas de la tuberculosis que ellas padecían.


Guido Buffo


En 1931, al morir su esposa, se vio profundamente afectado y en su necesidad de demostrar eternamente su cariño y dolor, decide construir una capilla en su honor. Pero no inició la obra hasta la temprana muerte de su hija, en 1941.

En un predio lindante, perteneciente a una congregación religiosa, comenzó a rodar en los años 60, la leyenda del fantasma de Leonor.

Muchos decían que se escuchaban, por las noches, pasos y sollozos. Hay quienes aseguran haber visto a Leonor, vestida de blanco caminando por el parque, otros solo sus escucharon sollozos y pasos.


Nunca sabremos si esta historia nació de las monjas que llevaban jóvenes de colegios religiosos a retiros, en el predio lindante. Tal vez como una manera de disciplinar a las adolescentes para que no se escapen en las noches a escuchar o tratar de ver a la sufriente Leonor.


Fresco Interior: Elogio de la Palabra. Capilla Buffo.

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Lo cierto que es que, muchos testimonios de esa época, y aun posteriores, aseguran haber sentido su presencia. El entorno, casi mágico, le da un marco óptimo a lo que por ahora es una leyenda más, de las innumerables historias de fantasmas que tiene Córdoba.

Vale la pena visitar la capilla, adentrarse en la fantasía del amor, rodeada de una naturaleza privilegiada, lugar ideal para que las almas vivan eternamente.


Quienes tuvimos la oportunidad de visitar la capilla, podemos afirmar que es un sitio lleno de magia, una mezcla de religión, misterio y vidas pasadas.


Alicia Panero

Imágenes: Info Villa Allende. Córdoba Turismo. Fundación Guido Buffo.

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