La pulsion de vida y de muerte - Origen de las emociones Inteligentes
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La pulsion de vida y de muerte - Origen de las emociones Inteligentes

Estas ideas sobre la pulsión de vida y muerte, nos llevan a pensar sobre el alcance de estas energías primarias. Dado por hecho la existencia de las mismas, nuestra pregunta es: sobre su naturaleza, su origen y desarrollo, como así también, ¿Cómo actúan dentro de nuestra estructura psíquica? Y ¿Cómo afectan a nuestra conducta en la vida cotidiana? Para ello vamos a tomar un concepto que nos permita comprender estas realidades.


La pulsión de vida o Eros, caracterizados por la disposición que crean en el sujeto para formar unidades siempre mayores, es siempre apetito de unión y, se manifiesta en el amor, la actividad sexual y el afán por mantener la propia unidad física y psíquica. Tánatos se caracteriza por una disposición a la disgregación, a la ruptura de la unidad entre sus distintas partes para volver al estado desorganizado y, en último término, inanimado. Tánatos es un apetito de pasividad, de separación y de disolución de unidades. Las manifestaciones patológicas de este instinto son el sadismo, el masoquismo, el suicidio.


Para poder conservar el equilibrio y evolucionar estas dos energías actúan conjuntamente, por un lado la pulsión de muerte provoca destrucción, perdidas, de esquemas viejos y a veces nuevos, mientras la pulsión de vida crea y construye esquemas nuevos permanentemente.


Nuestra vida es una constante destrucción y construcción intra y extra psíquica. Un equilibrio necesario para poder evolucionar. Los esquemas afectivos que alguna vez constituyeron la base de nuestra psiquis van desintegrándose dando lugar a nuevos esquemas. Las repeticiones que en algún momento fueron divertidas y creativas se vuelven rutinarias y desgastantes, solo el amor puede darle significados a través del tiempo, de lo contrario poco a poco las energías fanáticas van desintegrando esos esquemas y transformando la estructura psíquica.


Nosotros pensamos en la constitución de la estructura psíquica de la siguiente manera: por un lado las energías de vida, Eros, ello, yo, superyó, siempre creando, vinculando, integrando, interactuando y paralelamente las energías de pulsión de muerte, destruyendo, desvinculando, desintegrando, no ello, no yo, no super yo. Dos energías que actúan de forma contradictorias, sin embargo, a veces, se complementan para alcanzar un objetivo. Estas dos energías y la relación entre ellas van a explicar la construcción y destrucción de los esquemas de la estructura psíquica, de su evolución, y el desgaste de la misma a través del tiempo de vida. Del desarrollo y crecimiento en la infancia, a la omnipotencia de la juventud, hasta la decrepitud y desintegración psico-física y social de la senectud…


El universo psíquico, aparato psíquico, nace como todas las cosas, por energía, de vida y muerte, estas energías se originan en el mismo instante en que se constituye la vida humana, desde la concepción intrauterina y luego el nacimiento la evolución y desarrollo hasta la muerte. Este universo psíquico se va estructurando a través de esquemas emocionales (deseos y contra deseos) que le da una compleja y dinámica realidad al aparato psíquico.


La construcción del aparato psíquico. Las emociones inteligentes


Esta estructura emocional está constituida por emociones inteligentes, cuya función es protegernos de las embestidas violentas, traumáticas, en fin, destructivas de la estructura del aparato psíquico, y por otro lado la función de desarrollarnos saludablemente, a través de la evolución en el tiempo hasta la misma muerte.


Estas emociones inteligentes, que se constituyen en esquemas emocionales integrados, nos protegen construyendo sentido de vida para fortalecer la voluntad y o motivación para seguir viviendo, lo que podríamos llamar voluntad de existir. Cuando estos esquemas decaen energéticamente en demasía podemos perder esa voluntad de existir en parte o totalmente, oscilando nuestra conducta entre el deseo de vivir y el deseo de no vivir (deseo distorsivo). En este último caso, hablamos de un deterioro total de la estructura emocional inteligente que nos lleva a este extremo. (la autodestrucción)…


Un desencadenante de emociones irracionales, distorsivas sería la crianza no gozosa


La crianza gozosa es aquella en la que no solo se sustenta las necesidades básicas como techo y comida, se le agrega un ingrediente primordial y esencial que sería el amor, un amor en equilibro y en armonía, cuando hablo de equilibrio me refiero a evitar todo lo que lleve por delante el “sobre” ya que se convertiría en una sobreprotección se perdería el equilibrio.


Dicho esto una crianza no gozosa es aquella en la que encontramos desequilibrios, en donde faltaría el ingrediente esencial que es el amor o podría estar el mismo pero de manera distorsionada.


Un ambiente violento y caótico no solo generaría la perdida de esquemas en las personas sino que generaría el origen de nuevos esquemas distorsivos frente a la amenaza externa que se le presenta, ya que el “yo” no contaría con los recursos necesarios para hacer frente a tales actos, por lo cual haría su aparición el inconsciente para dar respuesta a algo incomprensible. Así nos encontramos no con personas sino con medias personas que funcionan como pueden


¿Quiénes son los verdaderos enemigos?


A veces uno mismo es su propio enemigo sin poder verlo entonces ocupa la mayor parte del tiempo buscando enemigos externos para tapar el verdadero. No es que no existan enemigos externos porque también los hay, pero se ha utilizado los externos para tapar los internos y viceversa se han utilizado los internos para tapar los externos también…


Las ilusiones y las desapariciones


Las emociones distorsivas son el origen de no ver lo que existe (contrainteligencia) y de ver lo que no existe. Lo ilusorio. De hacer desaparecer parte de la realidad o agregar algo que no pertenece a la realidad.


Probablemente sea aquí donde se generan las ilusiones humanas. Y el grado sería mayor o menor, según la conformación de los esquemas emocionales distorsivos Las ilusiones humanas están emparentadas con las pasiones, en los casos que su energía la produzca y la sostenga en el tiempo…


No lo ve


El sujeto no puede ver si no tiene las estructuras para hacerlo, no es maldad, no es ignorancia, es una discapacidad psíquica por no tener los esquemas necesarios, es una pérdida de recursos que debieran estar apoyados en esa estructura emocional, ahora inexistente, ausente.


El esquema que nunca se construyó, o que en algún momento de la vida se desintegró total o parcialmente (perdida parcial) por razones intra-inter -psíquicas, violencia, sobre exigencias, abandono, etc. Lógicamente no pueden dar respuestas a los requerimientos de la realidad y su adaptación se hace compleja y traumática.


Un ensayo de Lorena y Diego Montenegro


Imagen extraida de www.psiocologíaymente.com

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