No hay palabras mal dichas. De Venezuela, para venezolanos.
  • No somos nadie

No hay palabras mal dichas. De Venezuela, para venezolanos.

Actualizado: 1 de oct de 2019

Te digo, lo que pasa, es increíble pero pasa. El mundo cuan anchilargo es, rebosa en tragedias, cómo no. Por ejemplo los campesinos que se dedican a cosechar caucho en Tailandia, se quejan de su miserable vida porque las grandes corporaciones del ramo tipo Goodyear o Continental, no les pagan sino 180 dólares mensuales y eso que chambean día, noche y día feriado.

Y en una cosecha buena la cosa puede llegar a 250, pero dicen los chinitos esos que esa vaina es una miseria.


Los periodistas europeos del tipo burda de "progre" o izquierdoso, los ponen a llorar frente a las cámaras y les toman foto a las pobrìsimas casas y aderezan que jode con musiquita triste de violines al fondo.

En Argentina la cosa no es mejor. Después de sufrir largos años de corrupción kirchnerista, Macri está en pico e`zamuro y ordenò un corralito pa`parapetear la cosa: los argentinos sólo pueden sacar del banco 10.000 dólares. ¡¡Cònchale qué crimen!!

Los chinos se rasgan las vestiduras porque según ellos, el capitalismo es la mierda en pasta y por eso, como hermosa alternativa, ponen un fajo de morocotas en la mesa de cada país, que llegan y compran hasta las maneras de caminar de todo aquel. A los líderes de esas pequeñas ínsulas y naciones, poco les importa: Hacen fiesta con ese billetal y como la deuda ha de ser cancelada en 100 años, que pague el que venga, que ellos para la época estarán sentados a la diestra del Dios Padre viendo cómo los buenos hijos de la patria siembran hermosas efigies de ellos en actitud contrita y agradecida.

Todo eso puede ser verdad pero, imagínate a esos tailandeses recibiendo como paga mensual 2 dólares como pasa en Venezuela. Di tú esa vaina. ¿Sabrán los argentinos progres que en Venezuela el corralito es más arrecho que en ningún otro lado? Les encanta a los comunistas del mundo hablar la paja que jode pero resulta que aquí tan sólo puedes sacar hasta dos dólares del banco y chao pescao.

De resto, hay que rendirle loas al mamotreto de Miraflores para que puedas ver a Linda en la forma de un bono. No hay gas (tienes que inscribirte en una lista chavista para que poder cocinar sin leña), o no hay comida, porque nadie en su sano juicio puede comprar un paquete de harina pan, un piacito de queso y un rollo de papel sanitario con 40.000 bolos mensuales.

Entonces, ahora vengo yo: El mundo como te digo, está abarrotado en problemas muy graves y pueda que no estén enterados de nuestra situación, pero que los propios tipos del patio sepan cómo es la vaina y sin embargo se cuadren con esos renacuajos, eso no tiene nombre mi pana.

Dicen que los orientales hablamos mal. Que decimos "haiga". Que hablamos de "ìbanos y veníamos" pero, entérate: hablamos diferente, no mal. Por eso, grandes estudiosos del lenguaje como Ángel Rosemblat o Manuel Bermùdez ubican nuestras maneras en un giro idiomático denominado diastràctico. De allí es que nos sale del forro decir "cirgüela" o "parelòn" o "vàmonos pala pixina vamo...". Y como para todo tenemos una respuesta, aderezamos gentil y poéticamente el "verga" y le anteponemos "cara de". O "buche de". Y cuando veo que excarcelan a Edgar Zambrano (aunque salió en las redes senda foto de unas armas de guerra que le agarraron) y veo las formas sinuosas ergo reptantes de Claudio Fermín como declamando mariqueras un día de retreta justificando que mejor es hablar con quienes nos someten, y jalarles bola que enfrentarlos, a mí lo que se ocurre es un gran y atinado: RELAMBEVERGAAAA, ÑÌSIMOETUMADREEE NOJODAAAA.

¿Ves? Los orientales vamos un poco más allá. Somos generosos y rápidos en decir groserías y otras perlas.


Gran cosota.

A esos grandes carajos les sale es llevarlos, como te digo, al parelòn y llegará el día mi compai pero mientras, ya vamos siendo millones de millones de venezolanos los que separadamente y al abrigo de nuestras particulares desgracias nos preguntamos individualmente qué puede hacer cada uno. De ahí no pasamos.

Francamente, me saca la piedra que Trump tenga que masticar para yo poder tragar y sigo apostando por Guaidò. Llámame tapao si tú quieres pero separados seguiremos flaquitos y esguañingaos y esperando por un Bolívar redivivo que llegue el dìaelcoñoelamadre por la mañana.

Yastabuenoya.


Eziongeber Chino Alvarez


Abogado


Caracas.



Fuente de Plaza Venezuela, Caracas, Venezuela


Yordanka Caridad Almaguer

0 vistas