Yo soy rey, los demás no son nadie...
  • No somos nadie

Yo soy rey, los demás no son nadie...

Había una vez un rey con muchas coronas reconocido como Rey de Reyes o Dios del Poder. Viendo que su trono globalizado se debilitaba reunió a sus nueve súbditos, obviamente también reyes en distintos territorios de todo el mundo.


Lo primero que dijo fue; “Reitero una vez mas la misión del hombre como especie superior es; conquistar la tierra (en realidad sus palabras estaban inspiradas por el filosofo Bacon) y es nuestra la responsabilidad por mandato divino cumplir con la misma. Pero esta forma de dominación territorial es hoy insuficiente. Debemos complementarlos con nuevos territorios ocultos de preguntas fragmentadas, para dominar el pensamiento de los iletrados porque son tan ignorantes que ni siquiera tienen dimensión de la misma y ponen en duda nuestra propia existencia.


Ellos no están convencidos de que le cobremos una parte de su trabajo, para darles seguridad porque dicen “que la tierra es un recurso natural que les pertenece a todo ser humano y no hay que proteger su tenencia, sino el uso adecuado que se hace del mismo”. Son un grupo reducido de terroristas ambientales que si no logramos controlar el pensamiento mañana nos van a reclamar por el agua, el aire y hasta nos van a denunciar por el uso inadecuado del cyber espacio. Debemos desarticular las dudas para no permitir un pensamiento lógico pleno e integrado. Debemos lograr que el divide y reinaras se instale en la mente de nuestro súbditos, porque será la única forma de darle larga vida al poder.


Con la certeza del reconocimiento que irradiaba su presencia y el desafío que significaba imponer territorios al pensamiento, continuo diciendo: “Es por ello que traje en estas cinco cajas con nueve coronas para que puedan convivir con las anteriores”. Nadie dijo nada pero todos sintieron tranquilidad al saber que había tantas coronas como reyes presentes.


Es así que comenzó a abrir la primera caja rotulada “objeto” sacó la primera corona que se llamaba ¿qué?, la levanto entre sus manos y les dijo “Esta corona les pertenece a todos”, ante la mirada atónita de los demás reyes, les reiteró; “si a todos”. Los reyes ya no entendían nada porque si les pertenecía a todos, no es nadie. Es como si fuera el aire, sin domino no hay poder. Además todos pensaron lo mismo; “estamos en el horno! son ocho coronas para nueves reyes. ¿Quién se quedará afuera?”


A continuación de la misma caja de “objeto” saco otro corona que se llamaba ¿cómo?, era una corona diferente mucho más grande, llena de brillantes y le dijo: “Esta corona tiene una claro destinatario” y acto seguido se la dio a uno de los reyes que mas territorio había conquistado diciéndole: “No permitas que nadie interfiera en el pensamiento que genera la respuesta del ¿cómo? y además tienes la obligación de ampliar este territorio” Todos pensaron que se trataba de un justo reconocimiento a la inteligencia, la pasión y el riesgo asumido para lograr tan buen resultado.


Después prosiguió de igual manera con las restantes cajas, es así como de la caja de “atributos” salió la calidad y cantidad identificada con la corona del ¿cuál? Y del ¿cuánto?, luego tomo la caja “circunstancia” para distribuir entre dos reyes la corona del tiempo y espacio a través del ¿dónde? y ¿cuándo?


A esta altura del encuentro había alegría y tensiones de los reyes por parte separadas, alegría de aquellos que ya tenían su corona propia y preocupación por aquellos que aun no había recibido ninguna sabiendo que faltaba una corona o mejor dicho que sobraba un rey.


Es así como escuchamos la misma voz diciendo: “Señores reyes quedan solo dos cajas una de la “identidad” y otra de la “finalidad”, tomando la primera dijo esta corona corresponde al ¿quién? Y al igual que la corona del ¿qué? es de nadie y es de todos para que el pensamiento fragmentado pueda ser solo atravesado por el objeto del ¿Qué? y el sujeto del ¿Quién?


Estas dos preguntas al asociarse con otras se transforman en peligrosas. Deben atravesar pero no integrar. Siempre serán tratadas minuciosamente o para decirlo con la nueva tecnología nano-ciosamente. El mundo es de una sola pieza, pero en nombre de la ciencia pueden desguazarlo de múltiples formas para hacerlo incomprensible. Igual criterio se deberá aplicar a la identidad para que el humano en nombre de la cultura se lo fragmente por género, por color, edad, región, religión, etcétera, hasta hacerlo desaparecer como humano”.

Por último continuo diciendo; “procederé a abrir la caja de la finalidades para entregar las últimas dos coronas.


Los cuatro reyes que aun no habían recibido nada entraron en pánico porque ya no había coronas para todos.


Es así que el Dios Poder saca de la caja de “finalidades” dos coronas que solo decían ¿para…? y ¿por…?. Llamaba la atención los puntos suspensivos, pero pronto comprendieron que se podían completar con los diferentes cartelitos que colgaban de cada una de las dos coronas. Los nombres correspondían a seis de las cinco interrogantes de las coronas anteriores de forma tal que la corona del ¿para……..? se podía completar con el ¿para qué?, ¿Para quién?, ¿para cuál? ¿Para cuánto?, ¿para dónde?, ¿para cuándo? y la misma combinación se podía hacer con él ¿Por…….?.

Una vez más el Rey del Poder expresó: “Estas dos coronas son más pequeñas que las restantes y a diferencia de la corona del ¿Cómo? su obligación será también que nadie invada su territorio atravesando otros interrogantes mas allá de las coronas comodines del ¿qué? y ¿quién? Pero debo destacar que son dos coronas totalmente diferentes, opuestas y nunca deben juntarse una explica el origen a través del ¿por….? y la otra la consecuencia en el ¿para…..?. El problema es que tengo dos coronas para cuatro reyes y quisiera saber ¿si alguno de ustedes tiene alguna sugerencia?”.


No paso mucho tiempo para que un mismo instantes dos reyes dijeran simultáneamente “yo tengo la solución”


Uno de ellos comenzó diciendo; “Yo, ya me di cuenta que podrían existir dos coronas más, solo se trata que de que Usted, como Dios del poder exija a que la Real Academia Española que legalice la pregunta ¿por cómo? y ¿para cómo?”, porque no hay ninguna razón ni lógica para que tengan que haber sido excluida. Es más hasta se podría sacar brillantes de la corona del ¿cómo? para construir las nuevas coronas y así también quedan todas iguales.

Por escuchar la otra propuesta, nadie se dio cuenta de la cara de enojo que había puesto el Dios Poder.


El otro rey sin reparar en la situación, también hizo su aporte diciendo: Mi solución es solo para una corona más, pero se complementa con la anterior, por la que nadie de nosotros quedaría sin reinado.


En esta caso no la tendría que imponer Real Academia de Letras sino a la Academia de Ciencia y Técnica para que su método científico no parta de un problema especifico que define la hipótesis sino de un contexto que valida el problema para que una vez logrado el resultado, se puede agregar otro interrogante que aborda el impacto en el contexto que le dio origen. De esta manera el método científico comenzaría antes y terminaría después de forma tal que el final sea el inicio de otro comienzo. Es como el resultado del fruto de un árbol en la que su impacto se puede transformar en semilla para generar otro árbol. Y de esta manera se solucionaría en parte la crisis civilizatoria de la humanidad ya que la sustentabili…….


Basta, basta, basta! dijo el Dios Poder, saltando de su trono muy enojado. “Vuestras palabras son muy confusas y seguramente ninguno de los señores reyes entendió nada. ¿Me equivoco? “Les preguntó a todos con mirada furiosa. “Para nada!” Respondieron todos al unísono, porque el miedo puede más que la razón y la razón de los dioses es justamente imponer el miedo, aunque esta razón se maquille de preguntas aisladas.


El Dios Poder volvió de nuevo a sentarse en su majestuoso trono y con voz más tranquila pero firme dijo “Sócrates fue sentenciado a muerte en nombre del Rey por pretender iluminar con varias coronas de interrogantes en forma simultánea a distintas personas incultas. Quienes hoy pretendieron desafiarme con propuestas superadoras tendrán igual destino. Y su muerte debe ser ejemplo para defender con la vida los territorios de la mente que le he asignado a cada uno de ustedes. No permitan que nadie se introduzca, porque el divide y reinaras es nuestra gran fortaleza, para hacer culto al más inculto. No duden en transferir conocimientos porque los analfabetos no saben fragmentar y creen que el mundo es de una sola pieza y se convierten en un peligro para el poder, porque les ponen alas a su pensamiento.


Moraleja:


El día que él hombre desarrolle una teoría de la duda, el mercado se quedará sin clientes y nacerá un mundo bello de nuevas palabras como el “sentipensante”, de Galeano para que el amor no se fragmente con el poder y el humano no se diferencie por género, raza, religión o país.


Ese día depende de ti porque “La tierra nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso deposito de porquerías “Papa Francisco (Laudato Si).


Por el Profesor Prohibido.

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